Archivos para 29 noviembre 2007

Bizarreada Extraordinaria

A veces, me pregunto dónde va mi tiempo. Ahora, caigo en la cuenta de que (claro) se me van dos horas diarias en leer los diarios españoles/catalanes (al menos, 3) + diarios de argentinos (al menos, 3) + sitios de política en general.

Ayer, recibí el “newsletter” del Servicio Privado de Información (SEPRIN)…Ja, ja…Sí, lo leo. Sí, no es serio. Sí, son fachos y mentirosos. Pero, lo leo…No sé…Me divierten sus “primicias”, su enfoque tipo “inteligencia”-periférica.  

Parece que los tipos estuvieron en la SIDE (Servicio de Inteligencia Del Estado; la CIA argentina); o se creen que estuvieron en la SIDE; o tienen informantes en la SIDE; o les encantaría tenerlos.

El artículo al que remito es bizarro. Y es extraordinario en su sentido literal: no es común encontrar algo así. Lo tiene todo: conspiración-apocalíptica, odio, muerte…Además, se corona con una imagen inolvidable: los wayuus y aymaras devenidos musulmanes.

Surrealismo-verosímil. Esto es humor político de calidad.

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¿Me pongo una rotisería?

Digo…¿Me voy a una granja a criar pollos?…No sé…¿Me exilio en las Malvinas? Lo cierto es que, inevitablemente, me impactó el dato.

En España el 17% de los nuevos españolitos no conoce (o ya olvidó) a su padre. Algunos, que nunca faltan, se borraron; pero el grueso se explica por las adopciones o las fertilizaciones in vitro.

No me parece menor. El porcentaje representa a 1 niño de cada 6. Por supuesto, habría que matizar: se habla de padre biológico. Igual, no me parece menor.

Aficionado a las explicaciones-sociales psicologicistas (o “de café”) ensayé un “perderán referencias…esteeee…¿y la castración?…esteeee…(me voy quedando sin argumentos, ca-ra-jo!)…esteeee…¿el fútbol?…

Los “especialistas”, sin embargo, no reservan ningún trauma para estos españolitos. Dicen que es hacia donde vamos y que no está mal.

Bueno, quedan los conservados de la Iglesia católica: “hay que ayudar a los niños a recuperar la dignidad (…) Tienen derecho a venir al mundo con un padre y una madre“. Pero plegarme sería demasiado ¿no? Prefiero morir con dignidad. 

Justo veía el otro día una peli futurista (orientada 2030) en la que sólo se veían cochecitos tirados por mujeres. El mundo estaba al borde del colapso y los hombres se suicidaban (sí, sí: adivine el género del director).

Pero la pregunta está: ¿pasaremos de un mundo de dominación machista a uno en que el hombre es prescindible? Yo supongo que no. Pero suenan las alarmas. A serenarse, eh: que el lesbianismo es un hit en Japón. A modernizarse, nomás: que no quiero ser pieza de zoológico.

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La igualdad es indetenible ¿Nos iremos al otro extremo? 

Narcisismo (desangra y sangra)

Mientras empezaba mi carrera universitaria en una ¿extinguida? ratonera, adquirí una costumbre. Un hábito que debo a un ¿iluso? ex-compañero…Un día, echados en esos pasillos húmedos y llenos de humo, me dice “Che, me lei el libro de Lenin y…No sabés…Nombra a la Argentina!!!

Entonces, como ahora, leía todo lo que me intrigaba. Y me compré “Imperialismo, fase superior del capitalismo” (inevitable) en una de esas “mesas” de la puerta.

Dice:

Para esta época son típicos no sólo los dos grupos fundamentales de países: los que poseen colonias y los países coloniales, sino también las formas variadas de países dependientes políticamente independientes, desde un punto de vista formal, pero, en realidad, envueltos por las redes de la dependencia financiera y diplomática. Una de estas formas, la semicolonia, la hemos indicado ya antes. Modelo de otra forma es, por ejemplo, la Argentina.

`La América del Sur, y sobre todo la Argentina — dice Schulze-Gaevernitz en su obra sobre el imperialismo británico –, se halla en una situación tal de dependencia financiera con respecto a Londres, que se la debe calificar de colonia comercial inglesa.´

Por supuesto, pedí explicaciones: “sos un pelotudo…¿colonia comercial?“. Golpea su pecho (???) y supone: “Mirá, lo que quieras, pero estamos ahí“.   

Observo con curiosidad antropológica el deseo de los argentinos de “estar-ahí”. Recuerdo aquel dicho (ironía de Wilde, devenida sabiduría de anverso de sobrecito de azucar): “No importa el qué dirán. Mejor que se hable de vos que no se hable“. 

Hace 8 años que colecciono frases de extranjeros que mencionen “Argentina” así, como de refilón, casi por accidente. Para ver, en líneas argumentativas, cómo estamos-ahí .

Ayer:

Tolerancia hacia lo diferente, pragmatismo y deseo de involucrarse en debates y compromisos, sentido de instituciones politicas eficaces, un clima general de cooperación y negociaciones y acuerdo entre las partes (…) resultan extraños en Argentina.” (Ciudadanía. Una breve historia. Derek Heather)

Auch. Mierda!   

Estamos-ahí

Nivel

En 1977, volvía el Presidente de la Generalitat de Catalunya. Del exilio al balcón del Palau. Me refiero, por supuesto, al momento simbólico que encabezó Josep Tarradellas.
 
Este Tarradellas, que tiene un apellido tradicional, sabía que ese momento marcaría un umbral para la sociedad catalana. Este Tarradellas pertenecía a la Izquierda Republicana de Catalunya, el mismo partido que proclamó el “Estado Catalán” en 1934.

Sus primeras palabras luego de 40 años de franquismo fueron: “Ciutadans de Catalunya, ja soc aquí“. Emocionante: “Ciudadanos de Cataluña, ya estoy aquí“.
 
Treinta años después (y dos días atrás), Artur Mas, líder liberal-nacionalista, proclamó la refundación del catalanismo.

Sus primeras palabras fueron: “Catalanes, me gustaría comenzar con una obviedad, que creo necesaria: esta conferencia la dicta el secretario general de un partido político, Convergencia Democrática de Catalunya. Un partido nacionalista catalán. No me escondo, ni pretendo confundir  o engañar a nadie. Al contrario: me siento muy orgulloso”.

Esta visto lo que falta. La ambición no es todo.

 

    Estoy de acuerdo con usted: ciudadanía y nacionalidad no son lo mismo

Asociación Ilícita

Ayer, me encontré buceando en nociones de ciudadanía. Se supone que el “ciudadano-como-tal” aparece, por primera vez, en Esparta. 

Para asegurar su virtud, los espartanos reservaban un protocolo rígido para la formación de los jóvenes. Lo conocido: un tutor los guiaba con férrea disciplina. Los sometía a ejercicios de resistencia física y mental. Los corregía al son del látigo. Etc, etc.

Lo que me resultó curioso (y desconocía) es que, además, en esta capacitación-ciudadana se les enseñaba a los niños a ROBAR…Sí, sí, creían que así se podía desarrollar la “iniciativa”, la “astucia” y “adquirir práctica en escapar”.

Robar no era delito; pero, sí lo era ser descubierto. Plutarco nos trae, entonces, esta bonita historia:

Un niño había robado ya un cachorro de zorra y lo llevaba cubierto con su tribonion. Arañado en el vientre por el animal  con las uñas y los dientes, murió a pie firme con tal de que nadie se diera cuenta” (Vidas Paralelas)

Cuánta ternura. Con el libro en la mano, recordé que yo mismo, en mi feliz niñez, tenía una organización delictiva…Oh, aquellos tiempos…

Lo abandoné hace años…Quéva´cer…”La struggle for life, che, unos se regeneran y otros caen; así es la vida”.

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Antes de hoplita, era ladrón

Autobombo

En este número 4 de la Revista Gata Flora, aparece una nota firmada por un tipo que debo ser yo.   

Fue un placer hacerlo. Me han tratado con mucho respeto y consideración. En función de las respuestas de los lectores, evaluaremos si esta es la línea en la que se debe continuar.

Como hace el amigo Maciel, cuya nota está impecable, posteo un adelanto:

—- 

Orwell en Gran Hermano

Salgo del bar irritado. Y me deslizo, me oculto. Quizá sea el café que estaba frío. Aunque lo cierto es que siempre está frío. Se ve que el chino que lo prepara solo toma té. Pero esto no explica mi rabia. Más probable es que tenga que ver con otro de mis hábitos matinales: leer el diario. Hace días, además, que vengo buscando noticias interesantes o impactantes y no aparecen. Me encargaron un artículo y ya es hora de ponerme a escribir…

Pego un portazo y salgo con la esperanza de calmarme y observar lo que sucede a mi alrededor. Cruzo la calle por el medio, esquivando un par de autos, y espero que pase el tercero. Reflexiono: no todo era mierda en el diario de hoy, estaba esa nota sobre los espías de Scotland Yard asignados a vigilar a George Orwell.

Muy básicos en sus nociones de “izquierda” y “derecha”, querían colgarle la etiqueta de “comunista”. Listos para caerle encima, se encontraron con la oposición del MI5, un órgano de contraespionaje británico. Se conocieron algunos detalles del intercambio de los voyeurs de ambos organismos. Los MI5, muy educados, pidieron calma: no había por qué confundir el comportamiento “anticonformista” con la hoz y el martillo. De hecho ajustaron la definición: “comunista no ortodoxo”.

A menudo recuerdo 1984, páginas leídas hace tiempo. Y pienso: “podría hablar de 1984 en el artículo”. Pero dudo: “¿Para decir qué? ¿Hablar de un ‘mundo controlado’? ¿De la falta de espacio para la ‘decisión individual’? ¿Y qué?”. Paro en el semáforo y descarto la idea: me niego a caer en el cliché.

Vuelvo a abrir el diario en la página 29. Un tipo me putea: cometí el terrible pecado de frenar en medio de la “vía circulatoria” (la vereda). Me corro para el boulevard y vuelvo a leer la nota que, en realidad, es un “reportaje”… Recuerdo, entonces, cuando vivía en la Argentina y creía que “reportaje” era lo mismo que “entrevista”. Entre risas, corroboro que vivir en España no solo me pulió en el uso estricto del “castellano”, sino que también me ha llevado a caminar por donde “se debe”.

Al igual que Orwell, yo también vine a Barcelona. Sus motivaciones fueron humanitarias (o no se sabe); las mías, no se sabe. El vino a luchar contra el franquismo; y yo, quizás, persiguiendo la estela que el mismo Orwell me grabó con su Homenaje a Cataluña.

El resto…En la revista…

Paga Dios

Alguno pensará que cumplo con un rito; que abuso del lugar común del zurdazo. Pero, no. Sólo pido una chance: verán qué moderado me he vuelto.  

Dedicaré unos párrafos al camino hacia la “autofinanciación” que emprende la modernísima Iglesia española.

En este país, hasta hoy (y siempre salvo durante la 1ra República), la Iglesia llenaba sus arcas a partir de tres fuentes: 1. las donaciones privadas directas; 2. la asignación voluntaria de los contribuyentes; y 3. la dotación directa del Estado.

 A partir del año que viene, el punto “3” quedará sin efecto. Es decir: el “complemento” que aportaba el Estado desaparece. En cambio, el “2” sube un 0,18%.

¿Qué es el “2”?  Resulta que, al hacer la declaración anual de la renta, el contribuyente puede marcar con una cruz una casilla. Si lo hace, transfiere un 0,7% de su I.R.P.F. (Impuesto a la Renta de Personas Físicas) a la Iglesia.

Antes era un 0,52%; ahora, un 0,7%. Antes el Estado respaldaba los huecos financieros; ahora, no. Además, les suprimen la (increíble!!!) exención de IVA para la compra de inmuebles y los obligan a presentar una “memoria justificativa” de los gastos realizados con el dinero recibido por esta vía.

La Iglesia, sabiendo que los marcadores de crucecitas están en baja (en 1993: 42% ; en 2006: 24%), ha lanzado una campaña importante para convencer al contribuyente. Esto indignó a muchos. ¿Cómo es posible que la Iglesia se gaste un dineral en pauta televisiva?

Sinceramente, a mí me alegró: por fin, tienen que sudarla un poco; por fin, tienen que dar explicaciones; por fin, serán (someramente) plebiscitados.    

A ver cómo les va.