Crónicas Marcianas (III)

La ecsplotación redunda en un aumento de la tasa media de beneficios.

De la utilización de la mano-de-obra-inmigrante no sólo se beneficia el “privado”. El Estado ahorra en prestaciones. Este ahorro “puede”, incluso, ser transferido a los privados en forma de “fondos anti-cíclicos” (para capear la mega-histeria de la crisis). “Todos” contentos.

En España, la inmigración extracomunitaria empieza a crecer en 2001, con un gobierno conservador. Con tal de captar los “beneficios”, el PP (que ahora pide complejos “mecanismos de control social”) traicionó su propia ideología y las fronteras fueron un silencioso coladero. 

Zapatero los “regularizó”. Actuó, en este punto, con coherencia. Sin embargo, con él las fronteras siguieron siendo un coladero: en España hay 1.000.000 de inmigrantes ilegales. 

Los próximos meses, conoceremos el plan de Zp para las “repatriaciones”. Por supuesto, se podrían valer de ellas sólo los “legales”. Por lo que sé, se reintegrarían (parte de) los aportes hechos por el inmigrante y se coordinaría con los países originarios un plan de reinserción.  

Esto está bien; me parece defendible. Lo que quiero ilustrar va más allá de las banderías políticas, voy a la lógica del sistema: ¿se irán los “legales” para dejar paso a los “ilegales”? ¿cesarán, misteriosamente, las inspecciones en la construcción (uno de los sectores más afectados por la “crisis”)?

De quedarse, los inmigrantes-legales (que han cargado durante años con los “peores” trabajos) podrían acceder al seguro de desempleo. Exigirían, además, un cambio cualitativo en los “peores” trabajos (y obligarían a los empleadores a aumentar la productividad por otras vías).

Hace poco, el aún desconocido Sindicato de Obreros Inmigrantes (SOI) se manifestó en Jaén, con el aval del TC. Por supuesto, las reivindicaciones de los “ilegales”, en forma de protestas, son de “represión-fácil” y se pueden coartar a “costo-cero” con el agite de la “deportación”.

En suma, cuando el panorama se complica, se habla de “repatriar”. En la fase ecspansiva, los inmigrantes fueron muy rentables; en la fase recesiva, esos mismos inmigrantes son prescindibles (así en la fase ecspansiva, habrán resultado “más rentables”) y sustituídos por otros con menos derechos.

Como consumen poco, el mercado puede prescindir fácilmente de los “legales” y su magro salario…

  

Ante el SOI, el español-medio exclamó: “¡a reclamar derechos a sus países!”

Anuncios

0 Responses to “Crónicas Marcianas (III)”



  1. Dejar un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s





A %d blogueros les gusta esto: