Desplazamiento (a)crítico – II

Siguiendo con los “desplazamientos” de la crisis, voy a apuntar uno más (siempre siguiendo al viejo Harvey).

El que sigue se escucha en boca de algunos conservadores. Y eso es entendible. Lo realmente insólito es que este desplazamiento sea reproducido por las personas de “izquierda” (al punto que uno, ya, duda de que exista tal cosa):
 
– ¿Por qué ESTALLA la crisis?
 
Obvio – nos dice el zurdaje esquizofrénico – por la falta de regulación del Estado.
 
Algunos, incluso, agregan a esta sentencia un absurdo pronóstico: “ante lo visto,  la idea de un Estado que no interviene en la economía queda descartada: es el fin del neoliberalismo“.
 
Vamos por partes: la afirmación es cierta, pero no deja de ser una falacia; el pronóstico es alentador, pero no deja de ser una extravagante pelotudez. 
 
¿Es la falta de regulación del Estado lo que causa la crisis O (MUY DIFERENTE) la crisis es el resultado de la regulación (normativa o no, DA IGUAL) del Estado? O sea: las enoooormes ganancias derivadas de la actividad financiera ¿eran un secreto? ¿un secreto para quién?
 
Que se estaban ofreciendo préstamos, a diestra y siniestra, para soportar la timba en torno al mercado inmobiliario estaba claro. Que la concentración en la cúspide de la estructura social yanqui se duplicó en pocos años estaba claro.

No estoy, entonces, suponiendo que el Estado conocía lo que estaba pasando: lo considero una certeza.

La multimillonaria transferencia de recursos al sector financiero viene siendo amparada por (entre otros) el Estado de EEUU desde hace 30 años. Entran, acá, los Corporate Republicans y los Wall Street Democrats, DA IGUAL.

Vuelve a mí esa idea que leí, no sé dónde: el Estado es el garante de la dominación de una(s) clase(s) sobre otra(s); en este caso (y entre otras cosas), funciona como un aparato que asegura estas transferencias de riqueza (las más monumentales de la historia).
 
Y me quedo pensando…¿Esto no era básico en el discurso de izquierda? ¿qué pasó? ¿dejó de ser ilustrativo? ¿ya no es más contundente?

Me enfrento, entonces, con una extraña nostalgia (tenía razón Borges: nadie pierde sino lo que no tiene y no ha tenido nunca)…¿Dónde carajo está la izquierda?

Aaaaah…Ahí está: inflando el pecho porque nosotros (¿ellos?) siempre defendimos la intervención del Estado en la economía. Si, creemos que teníamos razón.

Lo indignante es que, en este caso, tener la razón es funcional a la complicidad del Estado en una estafa multimillonaria, llamada “salvataje”,  que nos pone a salvo de la (real) “hecatombe inminente”.
 
Es como en la obra esa de Brecht: le pagás a los nazis para que te protejan de ellos mismos.
 
Paradoja: tener razón es estar equivocado. Paradoja: aunque por motivos diametralmente opuestos a los suyos, me encuentro en la misma posición que los derechosos más recalcitrantes.
 
Paradoja: se puede ser de izquierda y premiar un robo. Paradoja: se puede quebrar una empresa y robar un premio. 
 
La izquierda, a pesar de haber perdido su tono crítico y sus ánimos transformadores, sigue profesando la liturgia de la profecía (ahora, claro, sin contenido). En esta línea: ¿qué tipo de cálculo antecede a la creencia que el neoliberalismo está muriendo?

¿El “salvataje” es garantía de que el neoliberalismo está muriendo? ¿No parece, mejor, ser la confirmación de que goza de buena salud? ¿No es eso sorprendente? ¿Cómo es posible?
 
Yo qué sé.

La posible respuesta la leo recién: Britney Spears (votante de Bush, of course), para criticar a los “mujeriegos”, filmó un video en pelotas en el que participa de los fetiches masculinos más corrientes.
 
Paremos un minuto: el Estado juega en la Wall Street League. Y, mientras dice salvarnos, volvió a curtirnos.

Bush es un empleado de uno de los equipos que juegan en la Wall Street League

Foto: AP

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4 Responses to “Desplazamiento (a)crítico – II”


  1. 1 antonio machado octubre 16, 2008 en 2:56 pm

    Es un gusto tenerle de vuelta.

    Caminante no hay camino,
    se hace camino al andar…

  2. 2 maresdelsur octubre 20, 2008 en 9:17 am

    Es interesante lo de las paradojas. Para mi siempre fueron parte del mundo, solo que ahora por su extension, llegan al absurdo.
    Todo sistema social ha generado y generara paradojas. Cada ver que leo al viejo Max, es imposible no verlo. En la calle es imposible no verlo,ante la obviedad de la obsesidad como problema en el norte, y la desnutricion como problema en el sur. En las grandes ciudades (y no tan grandes) ciudades la gente sale a correr, para quemar “grasa” que en principio nunca debio consumir. Creamos organizaciones para el la promocion del ‘deporte’ del bolsillo publico, mientras dejamos que los espacios publicos sean destruidos. Creamos organizaciones para tornar las actividades mas eficientes, y terminan conviertiendose en agentes de nuestra propia destruccion.

    Tu vision parece se mucho a las de los neo-marxistas y algunos institucionalistas. El Estado funcional al capital, viene ahora al rescate del sistema, poniendo nuevas reglas de juego pero garantizando su continuidad. Dentro del capital, algunos saldran perdiendo (despues de tanto saqueo, los banqueros han quedado en off side) y otros (notoriamente algunos industriales) podrian salir ganando, mientras el mundo vuelve a una epoca de regulacion, limites al comercio y el retorno de George Maynard Keynes al ruedo… Tu argumento segun lo entiendo, es que si dejas que todo caiga, veriamos la desdicha y estupidez en la que estamos sumidos. La paradoja se torna evidente, la sintesis necesaria y el paradigma deberia cambiar. Point noted. Desafortunadamente, hay dos cosas que para mi son un tanto obvias: a) la inhabilidad de la izquierda de articular un nuevo paradigma b) y los cambios principalmente tecnologicos, que hacen que cualquier paradigma. Y una razon mas real, es que como siempre, los banqueros han tomado rehenes, y es la abuelita con una cuentita de banco en un barrio de Londres. Como entro la viejita? La enganaron posiblemente. Pero si tomas un closer look, es la avaricia, la que nos lleva a todos en esto. En el fondo, fondo, el cambio, empieza muy por dentro.

  3. 3 caminar octubre 22, 2008 en 1:17 pm

    Para mí la avaricia es un efecto y no una causa.

    Es cierto que el cambio empieza muy por dentro; el tema es “¿cómo entrar?”.

    ¿Por qué es “obvia” la inhabilidad de la izquierda? Me suena a “profecía autocumplida”.

    Me hace acordar al partido Argentina-Uruguay (sorry) en el que nos CAGARON a PATADAS. En el momento, me dice un uruguayo: “Bo, es que nosotros jugamos así”. Jueguen de otra manera, carajo…

    En este lugar, seguimos esperando y reclamando una izquierda menos imbécil, menos blandita, menos vacía, menos inmediatera y, sobre todo, MENOS FRÍVOLA.

    Por último, no creo que los banqueros hayan quedado “off-side”. No he visto a nadie preso.

    Como siempre, Maestro, muchas gracias por comentar.

  4. 4 maresdelsur octubre 22, 2008 en 3:02 pm

    Nos unimos al reclamo! (vi que se me corto en el punto b) decia lo complicado de sintentizar paradigmas devido a que las tecnologias de la informacion hacen que uno ‘nade’ en ellas.
    Ronsanvallon (no se si lo tenes, un franchute) parece reclamar lo mismo, pero en su ultimo libro se queda corto en la propuesta…


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