Archive for the 'Inmigración' Category

Crónicas Marcianas (IV)

Quiero creer en la buena voluntad del plan de “repatriaciones” Zapatero. En-sí: conozco a algunos inmigrantes que apoyan la idea. En-comparación: me parece una medida mucho más humana que las animaladas de Sarkozy o el nazismo abierto de Berlusconi.

Personalmente, sin embargo, me deja una sensación amarga. Me parece injusto exprimir a una persona (cuya elección de emigrar no fue hecha libremente) y, después, mandarla de vuelta a casa, aunque sea con el bolsillo lleno (con menos de lo que debería, probablemente).

Aún más injusto, me parece “repatriar” para dejar espacio a los ilegales y volver a sumergir la economía. Como ya dije, apuesto que caerán las inspecciones en la construcción (donde 1 de cada 4 trabajadores son extranjeros). Las del “servicio doméstico” nunca existieron.

La inmigración es un fenómeno social total, que involucra diferentes aspectos (laboral, económico, cultural, jurídico, político) de las relaciones sociales. Las migraciones son procesos estructurales; son un factor inherente al capitalismo globalizado.

Debería ser atendido, entonces, como tal. Sin embargo, las políticas migratorias europeas son no-políticas migratorias. Son instrumentales y defensivas; reglamentan, sobre todo, la policía de fronteras y el grado de adecuación de “x” mercado de trabajo. 

Estas “políticas” son incompatibles con la declamada aceptación del “pluralismo”, la “legitimidad” o los “derechos humanos”. La “realidad” entiende a la inmigración como una política sectorial y no se preocupa por esas “cosas raras”.

Una vez más, quedamos ante el déficit de la democracia liberal representativa para afrontar los desafíos políticos de la globalización y asumir compromisos…¿Qué compromisos?…Bueno, como tengo una opinión formada, me permito compartila:

Me parece una vergüenza no otorgar a los residentes-estables la condición de ciudadanos. Sin integración-política no hay integración. Por eso, plenos derechos: en escala local y nacional.

El derecho a la libre circulación del Artículo 13 de la D.U. de DDHH debe respetarse y no simular que no existe. Además, debe incluir el derecho a “entrar” y “asentarse”.

Basta de hostigar a los musulmanes. La discriminación-real debe estar severamente penada. Además, si se construyen Iglesias con dinero público, que se construyan, también, mezquitas. Acondicionar “locales comerciales” como “locales de culto” es denigratorio, absurdo e insuficiente.

Si se permite la entrada a un inmigrante, que pueda entrar también su familia y que (quienes estén en edad activa) tengan “permiso de trabajo”.

Esto que parece obvio, elemental, lógico y coherente; significaría un gran progreso. Porque la economía NUNCA puede justificar abusos. El trabajo solo NO OTORGA dignidad (menos si el trabajo es precario e inseguro). Un inmigrante no es sólo un TRABAJADOR-EXTRANJERO. 

Un poco de humanidad.-

Lennon era rico y famoso. Intentaron deportarlo de USA y él fundó Newtopia.

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El fragmento pertenece a “USA vs. John Lennon“. La película entera: acá.

Crónicas Marcianas (III)

La ecsplotación redunda en un aumento de la tasa media de beneficios.

De la utilización de la mano-de-obra-inmigrante no sólo se beneficia el “privado”. El Estado ahorra en prestaciones. Este ahorro “puede”, incluso, ser transferido a los privados en forma de “fondos anti-cíclicos” (para capear la mega-histeria de la crisis). “Todos” contentos.

En España, la inmigración extracomunitaria empieza a crecer en 2001, con un gobierno conservador. Con tal de captar los “beneficios”, el PP (que ahora pide complejos “mecanismos de control social”) traicionó su propia ideología y las fronteras fueron un silencioso coladero. 

Zapatero los “regularizó”. Actuó, en este punto, con coherencia. Sin embargo, con él las fronteras siguieron siendo un coladero: en España hay 1.000.000 de inmigrantes ilegales. 

Los próximos meses, conoceremos el plan de Zp para las “repatriaciones”. Por supuesto, se podrían valer de ellas sólo los “legales”. Por lo que sé, se reintegrarían (parte de) los aportes hechos por el inmigrante y se coordinaría con los países originarios un plan de reinserción.  

Esto está bien; me parece defendible. Lo que quiero ilustrar va más allá de las banderías políticas, voy a la lógica del sistema: ¿se irán los “legales” para dejar paso a los “ilegales”? ¿cesarán, misteriosamente, las inspecciones en la construcción (uno de los sectores más afectados por la “crisis”)?

De quedarse, los inmigrantes-legales (que han cargado durante años con los “peores” trabajos) podrían acceder al seguro de desempleo. Exigirían, además, un cambio cualitativo en los “peores” trabajos (y obligarían a los empleadores a aumentar la productividad por otras vías).

Hace poco, el aún desconocido Sindicato de Obreros Inmigrantes (SOI) se manifestó en Jaén, con el aval del TC. Por supuesto, las reivindicaciones de los “ilegales”, en forma de protestas, son de “represión-fácil” y se pueden coartar a “costo-cero” con el agite de la “deportación”.

En suma, cuando el panorama se complica, se habla de “repatriar”. En la fase ecspansiva, los inmigrantes fueron muy rentables; en la fase recesiva, esos mismos inmigrantes son prescindibles (así en la fase ecspansiva, habrán resultado “más rentables”) y sustituídos por otros con menos derechos.

Como consumen poco, el mercado puede prescindir fácilmente de los “legales” y su magro salario…

  

Ante el SOI, el español-medio exclamó: “¡a reclamar derechos a sus países!”

Crónicas Marcianas (II)

Si hablamos de “personas vulnerables”, hablemos (primero) de un tipo de inmigrante: extracomunitario, residente-legal (quizás, con el objetivo de “nacionalizarse”), joven, con buena salud y que consume poco.

Lo digo para hablar de alguien. Para sacar del medio la creencia trivial de que la inmigración responde sólo a la necesidad de “recursos humanos” de las economías “avanzadas”. Si ésta fuera la causa, la inmigración sería un fenómeno coyuntural. Y no lo es.

De hecho, está probado que la relación entre desempleo y crecimiento de la inmigración no es directa. En fases de crecimiento; entran más inmigrantes, claro. Pero entran, también, en contextos de desempleo.

El tomo III de un libro, cuyo título no me acuerdo, dice que para aumentar las plusvalías se podrían tomar dos caminos (complementarios): aumentar la productividad o reforzar la ecsplotación.

La mano de obra inmigrante en España tiene un rol específico: aumentar el grado de ecsplotación y elevar la tasa de plusvalía. Ayudan dos características:

1. A un inmigrante se le paga menos por la reproducción de su fuerza de trabajo: no vienen con la familia, la familia (en la fase-ilegal) “no puede” entrar.

2. A un inmigrante se le puede incrementar la duración y la intensidad de su jornada laboral y tener menos quejas (o quejas-que-valen-menos).

Pero los inmigrantes-legales que se asientan, ganan derechos laborales y aspiran a ser tratados como un trabajador español. Además, (¡alás!), quieren reagrupar a sus familias…

Los legales, ya, hasta parecen trabajadores “normales”.

Crónicas Marcianas (I)

Abandono momentáneamente el mundo de los sueños (que me ha traido alguna experiencia desagradable) para volver a mi chalet en Marte. Desde ahí, “etiqueto” esta entrada bajo una categoría que ya existe: “inmigración”.
 
Hace meses, que vengo pensando este tema (acá, acá, acá y en “otros lados”). Lo que intentaba graficar era la posición de vulnerabilidad en la que está el inmigrante-típico: no tiene derechos políticos, cobra bajos salarios, tiene los trabajos más precarios.   

Esta serie parte de algunos datos preocupantes, se hace con la intención de sacar ideas claras. Serán cuatro partes (lo más cortas posibles); la apuesta estética es clara.

Toca decir algo de  las “complicaciones” y las “soluciones” que podrían surgir para los inmigrantes ante el panorama de recesión mundial (y mega-super-pánico).

El nuevo Ministro de Inmigración y Trabajo de Zp, Celestino Corbacho, habló enseguida de las “repatriaciones”. Para él, los “nuevos retos” pasan por “generar” políticas activas que “pongan el acento en el control y en las políticas de repatriación” (acá). 

Ay, estas “crisis cíclicas” del capitalismo. Siempre iguales: empiezan con un grupo de sujetos de traje que se arrancan los pelos porque dejaron de ganar millones (ellos dicen que los “perdieron”) y siguen con la penuria de los más débiles…

Titulares de El Periódico, El País y La Vanguardia

Algo interesante (¡al fin!)

Dado que vengo posteando estupideces; me propuse decir algo en serio.

Venía, entonces, pensando en el Metro: “¿qué puedo poner?”. Mi mp3 estaba alto. Digamos que tenía el volumen suficiente como para no escuchar grabaciones-ladillas (Tirurú: “propera estació: Les Corts“: Tirurú).

Desde mis auriculares, me gritó Fiona Apple: “I grow when my home is where my habits have a habitat” (“Crezco cuando mi Casa es donde mis hábitos tienen un hábitat“). Desde ahí, fui atando pensamientos laterales. Llegué hasta la incidencia del espacio sobre el tiempo y del tiempo sobre la personalidad (que es un tiempo y un espacio).

En suma, me detuve ante una evidente conclusión: ese espacio que llamamos “mi casa” tiene una relevancia notoria. El lugar en el que vivimos no es uno más; es un lugar muy importante para nosotros.

Todo esto me sirve para empezar.

Hoy (en exclusiva), publico nuevos resultados de la investigación que estoy llevando adelante en materia de inmigración. Esta vez, los testimonios se refieren a los pisos en los que los entrevistados vivieron durante su primer año en España.

Son 10 fragmentos; conforman una entrada larga…Pero ¡atenti!…Al fin, algo interesante:

1. 

Cuando llegué al piso de mi amiga, pensé que en España había muchas oportunidades de trabajo. Pero cuando vi eso a mí me impresionó. En ese piso había ocho personas y yo decía “Dios mío“. Yo en una cama dormía con tres personas, con mi mejor amiga y con su hermana. Era una cama grande, no era una cama pequeñita. Éramos las tres: la hermanita, mi amiga y yo. Decía “Dios mío” y ya después ya había una camita pequeñita en la habitación en donde dormían dos amigas también…

Colombiana. 6 años de residencia. Estudios secundarios. Mpio de Madrid.

2. 

He encontrado una cantidad de cosas que te quedas asombrado. Unos precios por unos huecos, yo diría, cloacas… ¡carísimos! Una cloaca: una habitación de 2 metros cuadrados por 300 euros. Sin ventanas y sin nada, ¡por favor! (…) Cuando yo vine acá, sabía que tenía dificultades económicas en todos los sentidos, entonces no podía ponerme a buscar una habitación muy grande, muy espaciosa, muy lujosa, ni nada de esto. Tenía que acomodarme a la habitación que encontrara que me permitiera tener una calidad de vida, una vida digna, tranquila pero sin tampoco meterme en las cosas que pude ver al principio.

Uno se queda asombrado, la forma en la que a los inmigrantes muchas veces nos explotan, por decirlo así… O nos manejan, o nos mal manejan, en la parte de la vivienda. Esto es un punto aparte. Me encontré un piso donde alquilaban una cama en una habitación compartida con cinco personas más, en literas, una cama en 170 euros. ¡Increíble! Es increíble y hay personas que lo pagan. Entonces yo decía, tengo capacidad para pagar 180 o 200 euros mensuales al principio y tengo que acomodarme a la habitación que encuentre en ese precio.

Colombiano. 3 años. Estudios universitarios. Municipio de Madrid.

3. 

Vivía con mi marido y vivíamos mal porque hasta para ir al baño teníamos que esperar. Entonces son esas cosas que por muy pequeñas que sean a una le chocan, porque si estás acostumbrada a vivir en tu país teniendo tu casa para ti sola, para tu familia y estar dependiendo de otro para poder hacer tus cosas, pues no. Vivíamos mal.

Ecuatoriana. 6 años. Estudios primarios. Municipio de Madrid.

4. 

Fue en parte por el hermano de mi marido por lo que vinimos a Madrid a buscar trabajo porque yo en Cuenca vivía como los reyes pero el nos dijo “venid a Madrid que es mejor” (…) Claro, yo no sabía que Madrid estaba así porque si lo llego a saber no vengo en la vida. (…) Calefacción no había en ninguna de las casas y tampoco en esta de ahora en donde pagamos ochocientos, aunque si que tiene climatizador pero en el salón. Las otras no tenían nada, solamente agua y luz.

Marroquí. 2 años. Sin estudios. Municipio de Madrid.

5. 

En cuanto a vivienda no sabía que había esa demanda fuerte y una carencia, esa dificultad en el acceso a la vivienda. Tampoco lo sabía, no lo había pensado, porque hay una especie de discriminación. Cuando uno busca un piso y llama y le escuchan el tono simplemente dicen “ya está alquilado”. Entonces, esas cosas yo no las esperaba y en el trabajo tampoco. (…) Estoy acá porque la situación está pésima por Sudamérica, pero lo que pasa es que tampoco he vivido mal. (…) Allá no pasé esas condiciones de vivienda. me tocó vivir con gente ecuatoriana y no lo digo yo, lo dice mucha gente, no es que critique, pero ellos por ahorrar, por cuestión de dinero viven en condiciones que francamente me sorprendí, alquilan todo ¿sabes?. (…)

O sea, para mí, llegar así de esa manera ha sido un poco chocante, más que nada por la cuestión de vivienda, porque trabajo siempre tenía.

Peruana. 5 años. Estudios universitarios. Municipio de Madrid.

6. 

Pues no, no, no…No logramos…Yo no vengo de una…En eso soy inmodesto y no vengo de…Yo no he vivido mal ¿no? Específicamente, la vivienda para mí, en mi país, fue muy digna. Por lo menos, dentro de lo que nosotros podíamos. Dentro de nuestras posibilidades teníamos muy buena vivienda: buen lavabo, baños, dos o tres.

Mis hijos nunca pudieron quejarse, siempre tuvieron lo que pudimos darle. Por eso estamos aquí, porque los educamos. Pero llegamos a una edad en donde no tenemos trabajo, por la edad justamente, y sin una pensión que nos pueda dar un apoyo más adelante, pero bueno, los hijos están educados profesionalmente.

Colombiano. 1 año. Estudios secundarios. Municipio de Barcelona.

7. 

En casos no son dignas, no sé si llamarles casas y aún así…Yo, la verdad, es que me siento bastante afortunado; tengo bastante suerte. Me cuesta 600 euros pero me podría costar mucho más y llevamos muchos años ahí y tal. Y nos han dejado en 600 euros. Y no me quejo porque pagamos 600 (…) Viendo como está el tema de las casas y tal…Encima, en el Raval…Yo creo que está bien. No es que sea poco, porque 600 euros son 600 euros, pero también voy a vivir con gente que puede pagar y tal. Sale, también, muy poco por lo que es la casa.

Marroquí. 15 años. Estudios universitarios. Municipio de Barcelona. 

8. 

Habiendo sido un fervoroso amante de la arquitectura moderna. Moderna; quiero decir, de posguerra. Toda esa arquitectura que vino a consecuencia de la destrucción de las ciudades y del rediseño urbanístico, sobre todo en Europa. Grandes ciudades que habían sido totalmente destruidas y que había que volver a urbanizar. Generó, junto con otras cosas, el movimiento moderno.

Esa cosa simple, sencilla, práctica, nada decorativa, social de alguna manera…Me he dado cuenta de los horrores que ha cometido la arquitectura moderna trasladada al mercado de la vivienda. Porque la teoría es maravillosa pero luego cuando uno ve los departamentos, los pisos…Se agarra la cabeza. Yo creo que, en general, la construcción (más que la arquitectura)… La construcción de Buenos Aires es superior a la construcción en Barcelona. Por los materiales. Claro, Buenos Aires es más grande, es más generosa en los espacios, puede serlo. Como en Barcelona el metro cuadrado es escasísimo, cuesta más.

Argentino. 8 años. Estudios universitarios. Municipio de Barcelona.

9. 

No sé. Hay muchas (viviendas) que no están en condiciones, a lo mejor. Y son exagerados los precios que te piden por las condiciones. Digo, hay unos pisos que aún no tienen ni gas, tienes que andar comprando butano, no tienen ascensor.

Creo que en un país que está…Tiene que haber igualdad para todos. No uno que tiene su ascensor y puede hacer la compra y, otros, tienen que subir cinco o siete pisos para comprar. Entonces, pienso que eso debería de cambiar un poco y tener todos las mismas oportunidades. (…) He visto pisos que están…Justamente, en la Vía Julia, en calle Favència que pedían más que este. No tenía ascensor, era un piso muy antiguo y pedían más que este. Solamente por dónde está ubicado. No tenía ni gas, estaba con butano también. No valía la pena.

A lo mejor, las personas prefieren estar más cerca de lo que es Barcelona pero no tienen las mismas comodidades que tiene. Bueno, yo buscaba, primero, comodidad y un piso que tuviera las condiciones para vivir.

Ecuatoriana. 6 años. Estudios primarios. Periferia de Barcelona.

10. 

La situación de la vivienda en Barcelona es grave. Grave es “nada”; es muy grave. Es una situación muy grave y da pena. (…) Da pena hasta la gente autóctona misma. O sea, un chico o una chica, por decir, un chaval o una chavala hasta los 35 años vive con sus familias. Es una vergüenza de país. Es una vergüenza de todo el estado, sea español o Catalunya o lo que le da la gana.

 Es una vergüenza porque al decir es un país europeo, tiene que cumplir todos los requisitos; no ser un país europeo y estar siempre en la cola de los países europeos. Están en la cua, vaya, por decir. Nada más.

Un piso en países europeos sale 300 euros y aquí una habitación sale 300 euros. Y es una vergüenza.

La gente ve en el carrer esos edificios enormes, de seis plantas, cuatro plantas, lo que sea y nadie puede acceder a tocar la puerta par acceder al piso. Porque te empiezan a pedir desde un contrato fijo, hasta las tres últimas nóminas que tienes que tener 3000 ó 2000 euros o lo que fuera, y un aval no sé qué, no sé cuanto. Yo lo veo y es un caos.

Es un caos y una vergüenza. Y no sé dónde va a llegar el tema. No sé, no sé, no sé. Espero que cambiará algo, que haya un cambio positivo, por decir. No solamente para mí, personalmente. Yo te digo puede ser que no tengo tierra, ni aquí, ni en mi país, ni nada. Pero lo mismo para la gente autóctona. Y facilitar algo para los jóvenes, pobres.

Marroquí. 4 años. Estudios universitarios. Periferia de Barcelona.

Tú lo has dicho (¡gracias!)

Sigo con mis rondas de entrevistas a inmigrantes. La verdad, ya estoy un poco cansado: viajes a la loma del carajo; entrevistados que llegan tarde o se olvidan (o me plantan); la saturación del discurso de algunos colectivos (que te repiten tooooodos lo mismo)…Caminaba, entonces, hacia esta entrevista con pocas expectativas.

Unas horas antes, había estado revisando otros casos. Me detuve con preocupación en un punto: la explicación que dieron algunos al brutal aumento de los valores inmobiliarios. La opinión de M.F. (arquitecto, ecuatoriano) es el exponente más articulado:

Yo creo que la vivienda ha subido, en alquiler y en compra, por la fuerte inmigración que hubo aquí en España. Sobre todo de ecuatorianos. Entonces, como hubo mayor demanda de pisos yo creo que esa es la razón principal para que hayan subido tanto. Tanto en forma de alquiler como de propiedad.
 
Esto me ponía ante un problema: cortar el suave hilo conductor (construido en base a testimonios de otros) para introducir mi voz y decir que “ésta es una lectura muy perversa del fenómeno”.

El mal humor se me fue al entrar en lo de F.H.

Además de comprobar su calidez (¡qué bien me caen los colombianos!), disfruté al escuchar sus argumentos, su forma de encarar la vida. Veníamos tan bien que se la tiré directo:

Hay quienes dicen que los precios de la vivienda suben por la demanda de los recién llegados.

Hombre, no. Eso es falso, totalmente. Desde que yo estoy aquí, alquilaba un departamento por 300 euros y, ahora, el mismo apartamento (o un poco más pequeño) lo estoy alquilando por el doble. Y los salarios no han subido tanto…Estamos hablando de una subida del 100%, frente a una del 20%. (…)

Entonces, eso se llama especulación. No es otra cosa. (…) Es un proceso que, en Barcelona, se lo debemos a Joan Clos, el antiguo alcalde. Y en general, en España, al PP con el señor Aznar. Dejaron que las inmobiliarias hicieran lo que les daba la gana.

Nunca pensaron en que la gente joven necesita acceder a la vivienda. Es gravísimo, porque sin vivienda no haces familia y sin familia no tienes hijos. ESO genera más inmigración.

Es algo que la gente no piensa. Ve un problema grave en el TERRORISMO. Y no. El terrorismo de ETA es como un frente militar “X” de Colombia. Son tres gatos los de ETA. O el problema es la INMIGRACIÓN. Pues, no: la inmigración te está pagando las pensiones. Que manejan mal la inmigración…Ya. Porque son tontos.

Fijate: vienes como estudiante y no te dan permiso de trabajar. Es decir, una población que podrías aprovechar viene con la idea de “estudiar e irse”. Si la convirtieras en una población residente, podría tener papeles y trabajar. A una población tan interesante, como son los estudiantes, yo le daría trabajo. Que coticen, dejen valor y se vayan contentos, pensando en volver.

No gestionan la inmigración de la manera más hábil. No sé si es un por un problema político, entre PP y PSOE que se mantienen como perros y gatos…O es que les interesa sostenerlo así para no perder competitividad…Porque, claro, este no es un país que invierta en I+D (Investigación + Desarrollo), es un país que está rezagado. Rezagado pero que “tiene” que estar a vanguardia en las estadísticas. Entonces, las inflan usando mano de obra muy barata.

Si desaparece su competitividad (sostenida por una inmigración muy barata, una mano de obra barata) “adiós”, a tomar por saco con todo esto (…)

Entonces, no sé si no es una estrategia política: mantengamos la inmigración, sostengamos el boom inmobiliario. No sé si has leído el periódico pero quieren construir hasta en Parques Nacionales, cuestiones así bastante graves. Pero, claro, ¿Cómo sostienes la economía española sin el ladrillo?

De vuelta en la calle, festejé. Lo hice por dos motivos: primero, alguien DIJO lo que yo no quería/podía decir. Además, festejé la existencia de un tipo como F.H.

Porque él no es sociólogo o economista; es un joven escultor. Me rio, ahora, recordando a otros consagrados al “arte” que miran su ombligo desde refugios narcisistas.

Frente a estos, F.H. me habla de ESTE mundo. Quiere entederlo para trasmitir algo a otra gente de ESTE lugar.

Vi en F.H. a un verdadero artista.

Ser Sudaca (SS)

La falta de la rodaja limón en su vaso de CocaCola pone nervioso al tipo de la mesa de al lado. De mala manera: “Eh, tío, que te lo he repetido dos veces”…El mozo cumple sus deseos y vuelve detrás de la barra, con el insulto entre los dientes. 

Entonces, se me ocurre buscar la palabra “sudaca” en el diccionario. Para mi sorpresa, figura: “Sudaca: derivación irregular de `suramericano´; adjetivo despectivo y coloquial usado también como sustantivo”.

Decido llamar a un amigo y ser directo: “para vos ¿yo soy un sudaca?”…“ – Pero ¿Qué dices, tío? ¿Cómo vas a ser un sudaca?”… “– ¡Cómo no! Si nací en Buenos Aires, viví el 90% de mi vida en Argentina y me siento de allá”…“Tío, por favor ¿Cómo vas a ser TÚ un sudaca?”…

No entiendo: “¿no soy sudaca por ser esta palabra una derivación irregular o porque esta derivación irregular no se aplica a mi persona? ¿Tú no usas la palabra?”   

Yo sí. Yo la uso. Y suelo auto-aplicármela. En cambio, el mozo que, ahora, limpia el baño prefiere decir “yo soy latino”… “Tú, no”, me dice, “tú eres argentino, hombre”… No entiendo: “Pero si yo también hablo un español bastardo ¿es que no escucho reggaetón?
 
Odio el apelativo “latino”. Es impreciso (porque un brasilero sería también “latino”, y no lo “es”; incluso, el rumano deriva del latín). Además, rellena bocas autocomplacientes. Me suena a J-Lopez diciendo que “lo latino está de moda”.

La observación cobró rigor. Comprobé que un tipo de Lima, con título de economista, no es sudaca; pero aquél colombiano, que es ingeniero de caminos, sí es sudaca. Que aquél, sin-papeles, “no es”; y ese otro, que vive en España hace 10 años, “sí es”.

Hace ya unos meses estoy investigando la inmigración España. Y compruebo que la xenofobia marcha, sobre todo, por carriles civilizados. Se expresa, más que en ningún otro aspecto, en el acceso a la vivienda. Ello condiciona el acceso a espacios públicos y a cierta información. 

Observo que se expresa, también, cuando otros usan la palabra “sudaca”. Porque esta condición no se define según procedencia, cualificación o legalidad; sino por el color de la piel. Este criterio lo aplica un amigo, un oficial de migraciones, un profesor…

También, lo aplica aquél ecuatoriano que vuelve a su barrio. Me cuenta que, cuando llegó, durmió cuatro meses en ese balcón por el que pagaba 180 euros al mes. Me dice que ya no llora al contarlo.

Mientras caminamos por Ciutat Meridiana, le comento que vive en “Sudacalandia”: la derivación irregular de un barrio.

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