Archive for the 'Sin Tiempo' Category

La Cofradía Telepática de la Ideas

Sigo con Linklater. Esta vez, para colgar una secuencia de su mejor película; la tan mentada “Waking Life”.

¿Por qué me gustó tanto? Podría hablar de su estética (usa la técnica de pintar sobre el fílmico, como el primer Walt Disney); podría hablar de su guión (que tiene dos méritos, es muy bueno y super-compacto).

Sin embargo, lo que más me atrae es el hecho de que alguien se haya animado a filmar una cosa así. Supongo que me conmueve su “buena leche”; me parece una película altruista.

Elegí esta escena porque es la que da el título a la película y porque, “así como así”, introduce supuestos punzantes y, acaso, provocadores. Además, recupera a Jesse y Cèline (Ethan Hawke y Julie Delpy); dos adorables personajes.

Reflexiones proto-existencialistas que se hacen lejos de las aulas. 

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El Jardín de los Senderos que se Bifurcan

Hace rato que quiero hablar de Richard Linklater. La primera vez que vi una peli suya fue cuando mi amigo E.L. me arrastró a ver “Waking Life” (“Despertando a la Vida”, en Argentina).

Recuerdo que mi mente salió del cine como mi cuerpo sale de un intenso partido de fútbol: con cansancio y satisfacción. Después de ver semejante bombazo, empecé a rastrear a este director.

Cinco años después, puedo decir que he visto todas sus películas (gracias a Internet, ya no estoy más sujeto a los caprichos de las distribuidoras). Y, si hablaba de “buenos comienzos” en la entrada anterior, atenti a la primera secuencia de “Slacker“.

Rindiendo tributo a la exquisita imaginación de Borges, el propio Linklater se sube a un taxi y le suelta este monologazo al chofer (la traducción es mía; me tomé algunas licencias):

Acabo de tener un sueño rarísimo…Ahi en el bondi…¿Viste de esos sueños en los que todo parece tan real, tan vívido?…

Porque siempre como que pasa algo bizarro. Yo tengo uno que se repite cada dos años, más o menos, en el que siempre hay alguien que es atropellado, algo muy raro…Una vez, almorcé con Tolstoi. Otra, fui “roadie” de Frank Zappa.

Bueno, el sueño que acabo de tener era como eso…Sólo que esta vez, en lugar de algo bizarro no pasaba nada-de-nada. Era como el Omega Man; nadie alrededor. Iba viajando por ahí, mirando por la ventana de buses, trenes, autos…Cuando estaba en casa, estaba cambiando de canales sin parar; o leyendo…¿Cuántos sueños tenés en los que estás leyendo en el sueño?

Estaba leyendo este libro…Bueno, era mi sueño así que supongo que yo lo escribí o algo…Era raro…La idea del libro era que cada pensamiento que tenés, crea su propia realidad…O sea, que en cada decisión que tomás, lo que elegis no-hacer se escinde y crea su propia realidad, sigue desde ahí para siempre.

Es como en el Mago de Oz…Cuando Dorothy conoce al Espantapájaros que se ponen a bailar cuando el camino se divide, piensan qué bifurcación seguir y terminan eligiendo un camino. Entonces, todos los caminos que no-eligen, sólo por el hecho de haber sido considerados, crean sus propias realidades. Siguen desde ahí y viven su propia vida. Películas totalmente diferentes que nunca veremos porque estamos atrapados en las restricciones de esta única realidad…¿Me seguís?

Otro ejemplo: allá en la Terminal…Me bajé del bondi y pensé, un segundo, en no tomarme un taxi…Consideré caminar o pedir que me lleven; estoy un poco seco así que no debería haber hecho esto. Bueno, sólo porque ese pensamiento me cruzó la mente, existe, en este mismo momento, otra realidad en la que yo sigo en la Terminal y vos estás llevando a otra persona.          

En esa realidad, sus acontecimientos son la única realidad. En este segundo, estoy en la Terminal haciendo tiempo, probablemente, hojeando el diario…Buscando un teléfono público…Supongamos que viene una chica y se pone a hablarme…Se ofrece a llevarme…Nos entendemos, vamos a jugar al pinball. Y nos vamos a su depto. Ella tiene este pisazo impecable y…Me mudo con ella…

Entonces, si en algún sueño estoy con una mujer extraña que nunca conocí o viviendo en lugar que nunca antes vi…Bueno, eso sería espiar a la realidad que fue creada en la Terminal…O podría tener un sueño desde esa realidad a esta; en la que sueño con esta realidad. Eso sería como el sueño que tuve en bondi; esta idea del ciclo…

Mierda, debí quedarme en la Terminal. 

De mi videoteca personal

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El Jardín de los Senderos que se Bifurcan – J.L. Borges – Texto completo

La Simpleza y el Poder

En mi laburo, una vez cada dos o tres meses, es el “día de los materiales”. Después de un pedido general a la librería, llegan lápices, gomas, papel y etc.

Debo reconocer que soy un poco desordenado.

Mi desbole, sin embargo, es “organizado”. Quiero decir, intento que el “caos” no se ate a cualquier circunstancia. Mi desorden cae sobre objetos particulares y, así, se vuelve previsible.

Cuando me dan un lápiz, por ejemplo, sé que lo voy a perder. Es más, sé que lo haré en pocos minutos. Pero, a fuerza de experiencia, tengo otra certeza: el lápiz reaparecerá. Es más, quizás, re-aparecerán varios juntos.

La cosa es que hoy estaba dibujando y me dicen: “ey, estás usando mi lápiz”. Momento de estupefacción y ¿resolución de la disputa?: sí, era “suyo”. El extremo estaba cortado y, sobre el lado color madera, se lee: “Sultanito”.

En ese segundo, me volvió la frase de Rousseau*:
 
El primer hombre a quien, cercando un terreno, se lo ocurrió decir esto es mío y halló gentes bastante simples para creerle fue el verdadero fundador de la sociedad civil. ¡Cuántos crímenes, guerras, asesinatos; cuántas miserias y horrores habría evitado al género humano aquél que hubiese gritado a sus semejantes, arrancando las estacas de la cerca o cubriendo el foso: «¡Guardaos de escuchar a este impostor; estáis perdidos si olvidáis que los frutos son de todos y la tierra de nadie!»

Dije: “ups, perdón, no me di cuenta.”

Sultanito es mi jefe.

Rousseau era un caminante, pero nunca lo sacaron a tiros de un campo.

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(* – La cita pertenece, desde luego, al “Discurso sobre el origen de la desgualdad entre los hombres”. Un libro hermosísimo, por supuesto.

Tiene dos partes y la Segunda se inaugura con las dos oraciones que cité. Todo un comienzo, eh.)